Oído al cursar

"El cuerpo es finito, la finitud nos vuelve indeterminados. Vos podés decir 'me voy a recibir de odontólogo y le voy a sacar las muelas al Papa'... Y por ahí te morís y ni terminaste el CBC."
Gustavo Varela, profesor del Seminario de Diseño -y de otras materias del Galpón- explicando Merleau-Ponty
3 comentarios:
Qué groso Varela, muchos dixits pueden sacarse de sus clases: http://lalalacenicienta.blogspot.com/2007/03/crnicas-acadmicas-temporada-2007.html
Mi primera reacción al leer esa cita es que es una boludez. Lo cual no sería de extrañar de un determinista como yo. Pero se entiende mejor a Merleau-Ponty cuando se lee la forma en que lo usa Bourdieu, que básicamente lo que hace es combinar a las sociologías "estructurales", que analizan el sistema de relaciones para entender al individuo, con algunos approachs más bien subjetivistas, como la fenomenología de MP (fenómeno = forma en que se le presentan las cosas al individuo; o sea, subjetividad).
¿Somos determinados o indeterminados? Bueno, el lugar donde nacimos, quiénes fueron nuestros padres, nuestra clase social, nuestra historia de vida, etc. etc. sin dudas moldearon lo que hoy somos, por lo cual es imposible escaparle a la determinación, siempre de algún lado salió lo que somos. Si le diéramos rewind al mundo para volverlo 10 años atrás en exactamente las mismas condiciones que tenía hace 10 años, 10 años después seguramente terminaríamos con el mismo mundo que tenemos hoy. Pero, al mismo tiempo, si hace 10 años nos preguntaban dónde estaríamos hoy, era imposible que lo predijéramos.
Por eso, desde el punto de vista subjetivo del individuo (que es desde el punto de vista del que habla MP) es imposible escaparle a la indeterminación, porque es imposible predecir con 100% de certeza si realmente le voy a poder sacar las muelas al Papa hasta que efectivamente no se las haya sacado o dejado de sacar, porque la información perfecta sobre las cosas que determinarán si al final se las saco o no, no existe para nadie. Lo que no se contradice con el hecho de que si, después de que me atropella y mata el 74 en la puerta de la sede del CBC de Avellaneda el primer día de lo que esperaba que fuera una larga carrera hacia el título de odontólogo y luego el Vaticano, retrocedemos el tiempo un año y le damos play de nuevo, no termine atropellado de nuevo, aunque nadie pueda predecirlo porque nadie existe fuera del tiempo en el que está.
Si les toca un profesor más amigo de los indeterminismos que yo en el final, igual, cuéntenselo de otra forma, aunque lo que hice fue buscar una forma de reconciliar las dos posturas
O sea que, a fin de cuentas, en vez de boluda la cita es exactamente cierta: como somos finitos, limitados, no nos queda otra que vivir como indeterminados.
No diría que totalmente indeterminados tampoco -cosa que MP quizás sí-: algo podemos saber sobre lo que nos determina, pero tenemos límites muy concretos: el primero es que una vez que entendemos algo, podemos intentar cambiarlo... y aunque el intento de cambio también esté determinado, no lo viviremos como si lo estuviera, con lo que nuevamente: desde nuestra posición subjetiva, hay siempre algo de indeterminado en los fenómenos.
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