Quejas sobre la inscripción - Edición LXXVIII

He escuchado anécdotas de alumnos de otras universidades que, al lado suyo, dejan cualquier cosa que me haya pasado en la UBA como un poroto, pero como somos unos pendejos malcriados, vayan unos comentarios sobre el clásico de Febrero y Julio/Agosto: la inscripción a las materias.
Como soy un boludo (vean, la primera queja es sobre mí) no me di cuenta de inscribirme a tiempo en el profesorado, que me interesaba hacer mientras decidía la orientación, así que no había forma de anotarme en las materias específicas de él. Pero no fue éste el único obstáculo. Ocurre que a medida que van quedando menos en la carrera darwinista hacia el final de la carrera, las ofertas de comisiones y horarios son mucho menos amplias y variadas, por la escasez de alumnos. Entonces, si uno trabaja, o si es un enfermo mental que no quiere anotarse en 3 materias que caen todas a la hora de los partidos del mundial, o ambas cosas juntas y otras más también, se le complica mucho hacerse un cronograma cuando las opciones son escasas.
Hay un elemento que aporta flexibilidad: los seminarios optativos. 10, 15 ó 20, de los que uno elige uno o dos que le interesan, quizás para la tesis o quizás simplemente por placer.
Pero esta flexibilidad se va al carajo cuando sin previo aviso ni explicación sacan de la oferta de un año para el otro los seminarios que uno tenía planeado hacer. Tal fue el caso, este año, de un seminario dictado por Castillo, también titular de Economía: “La formación del discurso económico como discurso de poder: política económica y medios de comunicación”, que me pareció que tenía su interés. No fue el único, si no me equivoco.
Como no me daba lo mismo hacer ése que, digamos, "Identidades, discursos sociales y tecnologías de género. Debates contemporáneos", me quedé medio en bolas, aunque terminé rebuscándome un hueco horario para meterme en otro seminario que sí me interesaba, aunque al alto costo de perderme partidos de la talla de Portugal vs. Dinamarca y Chile vs. Suiza.
Una adentro, entonces, y queda anotarse en un par más. O al menos en una segunda, a cambio de dedicar el tiempo que sobre a preparar un par de finales pendientes. No era fácil: los pocos combos que podía elaborar se caían por razones que parecían tomadas de pelo. En algunas cátedras, hay hasta cuatro comisiones (¡fantástico!), pero... ¡las cuatro en exactamente el mismo día y el mismo horario! No muy útil. Por suerte esa materia tenía cátedra paralela: de noche, y con dos comisiones de prácticos... también en el mismo horario. Y en un horario que se superponía con la otra que tenía en mente hacer. OK, muevo de horario la otra, entonces, a ver cómo me queda en el Excel que me armé... ¡uh, pero la puta madre, la otra también tiene todas las comisiones a la misma hora!
Y así.
Todo esto pasó, no estoy inventando una palabra. Pese a haber empezado el diseño de horarios el jueves, un día antes de que abriera la inscripción, y de haber hecho un borrador en Enero en base a la oferta de 2009, terminé recién el lunes, día de cierre de la misma, tras cuatro días de dedicación semi-completa a esta obra de ingeniería. El resultado no fue una lujosa torre de 65 pisos, de todas formas. Gracias que me anoté en 3 materias, dos de las cuales no sólo se superponen un poquito (pero en horario de teóricos, cosa a la que puedo sobrevivir) sino que encima ¡quedan en distintas sedes! Y me vuelvo de capital al conurbano a medianoche, cuando ya no circula el más grande logro de la civilización, es decir el subte. No habré terminado el martes a las 5 AM en el techo de la sede Constitución, pero pegó en el palo.
5 comentarios:
Los seminarios optativos casi nunca se repiten; a lo mejor el mismo profesor sigue dictando otros, pero va cambiando los contenidos.
Y a todo esto, ¿a qué hora son los partidos del mundial? Pequeño detalle que no tuve en cuenta y que la gestión K no aclaró en la oferta de materias...
Este seminario se venía dando hace algunos años y, según pude averiguar, lo que ocurrió fue simplemente que la dirección de la carrera decidió no aceptarlo este año, si no seguiría estando. Desconozco el motivo.
Los partidos del mundial se juegan en tres turnos: 8:30, 11 y 15 hora argentina. En el turno de las 8:30 sólo hay unos pocos partidos los primeros días, en los otros dos hay siempre. Las clases terminan justo cuando termina la primera fase, y los finales empiezan al día siguiente de que se disputa la final, así que tan mal no quedó la cosa para el estudiante futbolero.
Acá tenés la lista de partidos y sus horarios:
http://es.fifa.com/worldcup/matches/index.html
Clickeando en el relojito podés cambiar la zona horaria en que están los partidos, de la sudafricana a tu hora local y viceversa.
Lamento mucho no ser estudiante para poder sumarme a tantos Pendejos Malcriados, que suena a banda de rock urbano (¿hay rock rural?) de esas que pegan stickers en los bondis. Igual quiero comentar, cual vero pendejo malcriado.
1. Supongo que una materia de orientación, cuya matrícula divide por cinco a los cuatro gatos que llegan hasta allí (4 sobre 5= 0,8, digo, por hacer números), que oferta cuatro comisiones estaría defendiendo unos "puntos" malhabidos. Si además ofertara las cuatro en el mismo horario, cometería robo en poblado y en banda con diversos agravantes. Parecería (¡eh!, dije que parecería, no tengo pruebas) que se rejuntaría a todos en una y se cobraría por el cuádruple. He conocido esas prácticas hace dos décadas y estimo que hoy estarán más y mejor organizadas. A propósito, debo un comentario al compromiso que un nick Alejandro Kaufman formulara en este espacio pero eso será en otra oportunidad.
2. Cuando los mundiales se juegan en horarios raros (Sudáfrica 2010, Alemania 2006, Japón- Corea 2002, Francia 1998... bueno, casi todos) está la opción de ver los partidos en diferido. Ya sé que se rompe la ilusión del directo pero se ve fútbol, con todas sus maravillas y con todos sus horrores. Para el anecdotario: durante el mundial USA 1994 se televisó una entrevista a Eco. El siguiente práctico de Comunicación (I= Entel) derivó hacia esa entrevista; no hacia sus contenidos sino hacia el hecho de que ese tipo de programa sí que era cultura y no distracción popular, etc. Intervine brevemente diciendo que no sabía bien de qué hablaban pues, a esa hora, tras trajinar todo el día en dos laburos y cursar otro par de materias, estaba distrayéndome y disfrutando de Bolivia 0- Corea 0 y no se me hubiera ocurrido sintonizar a Eco para volver sobre temas que, al menos por un rato, quería soslayar. Por algún motivo terminaron los elogios a una cultura prejuzgada y de algún modo retomamos otras temáticas de la materia.
3. Por favor, quiero escuchar ese disco de HoraSIU Guaraní. ¿Lo puedo bajar de la web?, ¿ya está en CD o en DVD?, ¿dónde puedo conseguirlo? Me temo que sólo pueda escucharse los martes a la 5 AM en el techo de la sede Constitución...
Saludos.
Por entradas agotadas, la organización, a cargo de Daniel Grinbank, anunció una segunda función del show de Don Guaraní, jueves a las 2 de la mañana en el agujero del ascensor del Instituto Gino Germani. Resta confirmar que realmente exista algún ascensor y su correspondiente agujero en el Gino Germani, cosa de la cual, ahora que lo pienso, no tengo idea.
Yo tuve un problema mucho más terrenal este cuatrimestre. Me olvide la reputisima contraseña del SIU y cuando le daba a reestablecer la imagen que pone para que ingresemos las letras y los números para comprobar que no somos bots no aparecia... no aparecia... pasaron dos días hasta que apareció. Y tuve que esperar porque estaba en otro país y no podia quejarme en ningun lado. Bueno, envie mails al correo que ponen para quejas que jamás me contestaron. Resultado: me inscribi al tercer día y dos comisiones me rebotaron porque ya estaban llenas ¬¬
Maldito SIU
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