Pork and beans
No es que haya que obsesionarse con el tema como si fuera la gran transformación histórica de la comunicación, pero ya que tengo la información la comparto, y la iré actualizando en los comments si hay novedades, aunque en parte la existencia del recientemente por mí descubierto parlamentario.com me vuelve redundante.
Desde ayer que sabemos que gracias al equivalente local de lo que los yanquis llaman pork barrel o earmarking (el criador lo explica en español acá), una senadora correntina pasó -como habíamos dicho del oscilante Das Neves- de pensar que la ley de medios es peligrosa por violar el derecho de la sarasa sarasa a estar convencida de que la ley es un ejemplo de democratización apoyado por las organizaciones sociales y sarasa sarasa de otro tipo.
Se han dado vuelta otros, pero la relevante es ella, porque se dio vuelta tanto en general como en particular. La votación en general está ganadísima, 40 y cortos a 20 y largos. El terreno en donde se disputan los porotos uno a uno en este momento y hasta mañana a la madrugada es en la aprobación en particular de cada artículo. Allí, muchos que apoyan en general tienen algunas disidencias, y las distancias se estrechan, con lo cual las posibilidades de que algún artículo del proyecto tal como está hoy* cambie aumentan. Esto, recordemos, generaría que el proyecto tenga que volver a diputados, cosa que no necesariamente es un problema para que se apruebe la ley así que a mí no me parece para nada el fin del mundo, pero con la que el kirchnerismo no quiere saber nada, en buena medida porque hay puntos en los que no está demasiado dispuesto a ceder. La estrategia de la UCR o el PRO-peronismo es modificar lo que sea para patear la aprobación y decir que "ganaron" hoy, pero en la práctica la ley puede salir igual, quizás inclusive mejorada (a mí me gustaría que todas las licencias pasen por la autoridad de aplicación, por ejemplo -me gustarían otras varias cosas en realidad, pero nadie las puso nunca en discusión así que limitémonos a las que hay sobre la mesa a esta altura-), si los apoyos actuales se mantienen cuando vuelva a diputados.
En fin, vamos a los números para el que quiera seguirlo.
Voy a dividir a los diputados en tres bloques: A) a favor en todo B) en contra C) a favor con disidencias. El grupo C es el que puede inclinar la balanza en cada artículo aliándose con el A o el B. Hay un total de 72 senadores, y se calcula que habrá dos ausencias (Urquía y Massoni; se calculaba también la de la correntina Vigo pero volverá especialmente mañana de su licencia médica para sumarse al que aquí llamaremos bloque A), por lo cual la suma de A + los que se sumen de C tendrá que dar tanto o más que 36 -si están todos sentados en sus bancas al momento de votar- en todos y cada uno de los artículos para que el proyecto se transforme en ley el sábado a la madrugada. En caso de un 35 a 35, desempata Cobos en contra.
Bloque A, a favor en absolutamente todo: los 38 que en la página del senado figuran como parte del bloque del FPV menos el recientemente célebre Jenefes, los chubutenses Guinle y Giusti, la mendocina Troadello, cercana al empresario de medios Ávila (los pondremos en el grupo C) y el ausente Urquía, más la correntina de la que hablábamos, Dora Sánchez y la aliada santiagueña Iturrez de Cappelini. 38 - 1 ausente - 4 semirebeldes + 2 aliados. Total = 35.
Bloque B, en contra (sacados de acá, abajo de todo): PJ disidente (10) + UCR (7) + varios sueltos (Colombo, Castillo, Rached, Alsina, Pinchetti, Carlos Rossi, Estenssoro y Verani = 9). Total = 26. (Si Menem falta por cuestiones de salud -está en duda, y su voto es clave ahora que quien estaba en duda en el bloque A confirmó su presencia-, serán 25)
Bloque C, a favor en general pero en contra o en duda en algúnos artículos: los 4 mencionados del FPV, más Giustiniani del PS, Lores del Movimiento Popular Neuquino, el bussista Salazar (que tiró unas razones de lo más increíbles para estar a favor de la ley en general) y los dos senadores del ARI fueguino, que Parlamentario.com está contando como a favor sin disponer de una cita de su boca que lo demuestre. Supongo que menajerán buena info, pero yo los tendré en dudas hasta que confirme eso. Así que: Total = 9.
Es decir que increíblemente, B + C = A, con lo justo.
El panorama es tan favorable para el gobierno que, si no se modifica con novedades de último momento, la única chance de que el proyecto vuelva a diputados es que absolutamente todos esos heterogéneos 9 se pongan de acuerdo en votar "no" en algún artículo junto con los otros 26 del grupo B, queden entonces 35 a 35, desempate Cobos en contra y luego lo cambien. Es tan difícil como mediáticamente redituable en caso de que ocurra. Las tapas del día siguiente se escribirían solas.
¿En qué artículo puede que se pongan todos los 9 de acuerdo? Veamos los candidatos:
14: autoridad de aplicación
32: adjudicación de licencias
45: multiplicidad de licencias
161: plazo de adecuación (desinversión), hoy de un año luego de reglamentada
Con el 45 no hay chances. Los "progres" -PS, fueguinos- seguro lo apoyarán. Quedan los otros 3, donde hay más consenso. Pero un ausente, alguien que sospechosamente se levanta a mear cuando se vota el artículo (ha pasado anteriormente), etc., o uno solo de los 9 que lo apruebe, y pasan.
Si los fueguinos confirman su apoyo en particular como afirma parlamentario.com, pasan todos y el proyecto es ley. Se toman apuestas. Yo sospecho que las negociaciones por la ley que proteje a la industria de Tierra del Fuego, para la cual, a la inversa que ahora, el ARI fueguino necesita del FPV, deben haber sido el tema más discutido en varias charlas por celular en esta semana.
*el proyecto tal cual se tratará hoy, con los cambios que se le hicieron en diputados, está disponible aquí en un prolijo .pdf o aquí en un precario .doc que tiene la ventaja de tener esos cambios marcados con otra tipografía













